Una tragedia financiera que asfixia a las comunidades más pobres de la costa caribeña de Colombia. – Primer plano



La circulación de un video que muestra a una mujer siendo brutalmente golpeada en plena vía pública en Barranquilla ha desatado una nueva crisis de seguridad en el área metropolitana.
Lo que a primera vista parece una pelea callejera es en realidad la manifestación de una patología criminal mucho más profunda: avances de la economía ilegal de «pago todos los días» o «gota a gota», un sistema que ha evolucionado de un simple préstamo informal a una estructura de extorsión paramilitar.
La víctima, un pequeño comerciante, es sólo la cara visible de miles de comerciantes que, ante barreras de acceso al sistema bancario formal, caen en las redes de estas organizaciones. Según informes oficiales, la situación ha llegado a un nivel tan extremo que un prestatario puede verse rodeado y amenazado por hasta 15 cobradores diferentes al mismo tiempo. El brazo financiero del crimen organizado
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ciudadtv Foto:ciudadtv
para Motos recorriendo los populares barrios de Barranquilla y Soledad.; sino también barrios populares Cartagena, Santa Marta, La Guajira, Cesar, Córdoba y Sucre No sólo hay coleccionistas independientes, sino también organizaciones criminales.
En el caso del departamento del Atlántico, las autoridades confirmaron que las dos estructuras criminales más temidas de la región, es decir, «Peps» Y «Los Kosteños»tomó el control de las rutas de recolección.
Dos grupos criminales con los que el gobierno dialoga en busca de «paz urbana»
Estas dos bandas, lideradas bajo los seudónimos «Castor» y «Digno Palomino», principales negociadores con las autoridades, manejan el narcotráfico; y fueron estas bandas las que «dividieron» la ciudad en áreas de influencia para controlar los negocios que operan según una lógica perversa:
Intereses arbitrarios: Los cobros se realizan bajo las condiciones de Lei, que imposibilitan la cancelación de la deuda de capital.
Territorialidad: Cada grupo mantiene un monopolio en su área, lo que dificulta que las víctimas busquen refugio o alternativas.
Reindeudamiento forzoso: Hay casos en los que, tras saldar la deuda, los prestamistas vuelven para obligar al usuario a recibir más dinero.
«Les pidieron que no le prestaran más dinero porque no tenía dinero para pagar, pero después de unos días regresaron y le ofrecieron dinero», dijo un testigo que habló bajo condición de anonimato.
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Ofensiva contra los «centros de operaciones»
En Barranquilla fue asesinado el administrador de una salsamentaria del distrito Universal. Foto:Redes sociales
En respuesta a la indignación nacional, la Policía Metropolitana de Barranquilla ha intensificado sus esfuerzos para desmantelar los llamados «centros de operaciones».
Recientemente, una serie de allanamientos en cuatro viviendas del municipio de Soledad revelaron la escala logística de esta actividad criminal, que Esto afecta a los bolsillos de las comunidades más necesitadas.
La Policía Metropolitana anunció la incautación de materiales clave que prueban la organización casi empresarial de actividades ilegales; Encontraron, entre otros: 130 libros de contabilidad y nueve libros de registro detallados, 15.000 tarjetas de cobranza, calculadoras con impresiones térmicas de recibos y efectivo, y equipos DVR para monitorear áreas y garantizar que los recolectores no sean interceptados. La encrucijada del comerciante
Para las autoridades, el desafío es doble. Por un lado, hay una lucha armada contra las estructuras de «Los Costeños» y «Los Pepes», y por otro, es necesario brindar a los comerciantes soluciones financieras alternativas.
Mientras el acceso al crédito bancario siga siendo una quimera para los pequeños empresarios, «gota a gota» será el único salvavidas disponible, aunque en última instancia se convertirá en un ancla que los llevará a la violencia.
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La alcaldía de Barranquilla y la gobernación del Atlántico se han comprometido a intensificar operativos y allanamientos para frenar este avance criminal, pero la ciudadanía se muestra escéptica porque el negocio es tan rentable que por cada centro desmantelado se crean nuevas rutas en la periferia.
El panorama de seguridad en el departamento del Atlántico y otras regiones del Caribe ha alcanzado un nivel crítico debido a la mutación del crédito informal en la estructura de la guerra urbana.
Lo que alguna vez se consideró actividad financiera local es ahora el epicentro de una confrontación que ya no es accidental, sino estructural.
Las cifras oficiales revelan una aterradora realidad: el interior 2024 Se han reportado 19 homicidios relacionados con esta actividad, en 2025 Este número ha aumentado a más 31 víctimaslo que significa crecimiento 63%.
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El mapa invisible del poder criminal
El negocio del llamado «día de pago diario» opera según la lógica del control territorial absoluto.
Conexiones «rutas de recogida» Se trata de microterritorios en los que cada coleccionista es visto como una fuente de dinero y poder.
Principalmente ingresando a los barrios sin permiso de las pandillas dominantes. las costeñas Y Pepeequivale a firmar una sentencia de muerte.
Según la policía, las bandas consideran que la rentabilidad de este negocio es comparable al microtráfico de seres humanos.
El dinero recaudado alimenta una cadena de extorsión, blanqueo de dinero y compra de armas.
Esta dinámica ha financiado una guerra urbana que casi se registra 500 fallecidos a partir de 2024 en el departamento del Atlántico.
La hipótesis de la violencia excesiva
A pocas horas del pacto de no agresión entre… las costeñas Y Los Pepes que quieren sentarse a la mesa del «Ciudad Paz». A propuesta del Gobierno Nacional, analistas y autoridades de seguridad han identificado tres razones principales que explican el asesinato sistemático de colaboradores:
Disputa territorial: Los asesinos responden a la invasión de zonas extranjeras; Las pandillas no negocian sus activos estratégicos.
Fraude interno: Las estructuras criminales castigan con especial violencia a los coleccionistas que falsifican dinero o conceden préstamos no autorizados.
Conflictos con deudores: Algunos clientes, asfixiados por colecciones agresivas, recurren a asesinos para eliminar al coleccionista o enfrentarse a él en un combate mortal.
«Zona gris» de ilegalidad
A pesar de su normalización social, el «gota a gota» es un delito tipificado en Artículo 305 del Código Penal como usura. Aquellos que cobran tasas de interés que exceden la tasa máxima legal enfrentan hasta 90 meses de prisión y multas multimillonarias.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
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