una advertencia ignorada sobre el Urrá, el río Sinú y la crisis ambiental que hoy mantiene a Córdoba bajo el agua – Primer plano
Departamento de Córdoba se enfrenta a una de las peores emergencias invernales de su historia reciente. fuertes lluvias y La crecida del río Sinú afectó a más de 120.000 personassegún datos oficiales del gobierno, y afectó a casi el 80% del territorio del departamento, presentándose afectaciones en 24 de 30 municipios. Casas destruidas, carreteras derrumbadas, cultivos perdidos y comunidades enteras bajo el agua conforman el horizonte actual.
Esta crisis no ocurre en el vacío. Ocurre en un territorio donde desde hace más de veinte años se advierte que el manejo artificial del río Sinú, a través de la presa Urrá I, aumentaría la sensibilidad ecológica y social de la región. Esta advertencia fue emitida por Kimy Pernía Domicó, líder indígena del pueblo Embera Katío, asesinada en 2001 por oponerse al proyecto de la central hidroeléctrica.
Liderazgo construido sobre el conocimiento del territorio
Kimy Pernía nació en 1950 en el Alto Sinú y creció en el resguardo indígena Embera Katío, bajo jurisdicción del municipio. Tierralta. Su liderazgo se construyó sobre la vida social, el trabajo colectivo y un profundo conocimiento del río, la selva y los ciclos naturales que sustentan a su pueblo.
Inundaciones en Córdoba Foto:EFE
Para los Embera Katío, el río Sinú no es sólo una fuente de agua. Es el eje de la alimentación, la cultura, el transporte y la organización social. Cualquier cambio en su rumbo tiene un impacto directo en la supervivencia de la ciudad.
Este entendimiento llevó a Kimy a la conversión.La UE es uno de los principales opositores a la construcción de la presa. Urrá I, desde el momento en que se anunció el proyecto sin consulta previa.
Urrá I: una represa sin consulta y con promesas incumplidas
Entre 1995 y 1997, el Estado colombiano emitió un permiso ambiental para la construcción de la central hidroeléctrica Urrá I, ubicada en el territorio ancestral de los Embera Katío. La obra fue aprobada sin consulta previa con las comunidades indígenas, a pesar de que el proyecto impactaba directamente su autonomía, seguridad alimentaria y relación con el río.
Central Hidroeléctrica Urrá I Foto:anla
La presa se presentó como una instalación multifuncional: producción de energía, desarrollo regional y protección contra inundaciones. Sin embargo, Kimy Pernía cuestionó estos argumentos desde un principio. Él argumentó esto La capacidad de generación fue limitada en comparación con otros proyectos en el país. y que la promesa de protección contra inundaciones no estaba respaldada por una investigación técnica rigurosa.
Denuncia documentada: consecuencias y advertencias
En diciembre de 1999, Kimy Pernía presentó el documento en un seminario «¿Hacia dónde va Urrá?», organizado en la Universidad Nacional. Dejó allí advertencias que hoy adquieren carácter de alerta.
Según su presentación, la propia empresa admitió que se trataba de una presa sólo podría aliviar inundaciones menoressin posibilidades reales de hacer frente a las graves crecidas del río Sinú. Explicó además que su comunidad había identificado 105 impactos ambientales y sociales, de los cuales solo cinco fueron positivos.
Los efectos más graves incluyeron:
- Perturbación de la piscicultura como el bocachico, afectando la alimentación y economía de comunidades indígenas y pescadores.
- Descomposición de más de 7.000 hectáreas de vegetación inundada, provocando impactos duraderos en la salud y el medio ambiente.
- Cambios en los humedales, bosques húmedos y zonas estuarinas, reduciendo la capacidad natural del territorio para absorber inundaciones.
- Incrementar el riesgo de inundaciones aguas abajo al modificar el caudal natural del río y concentrar grandes volúmenes de agua.
Kimy advirtió que el proyecto Esto afectaría no sólo al Alto Sinú, sino a todo el sistema de agua del departamento.
Prevaleció el cuidado y prevaleció la reacción brutal
En 1998, Kimy presentó una demanda de tutela exigiendo protección de los derechos ambientales y culturales del pueblo Embera Katío y consultas previas. Tribunal Constitucional falló a favor de la comuna y ordenó suspender el llenado del embalse hasta que se cumpliera este requisito.
Después del veredicto, Las amenazas y la violencia aumentaron.. Varios líderes indígenas fueron asesinados, entre ellos: Alonso Domicó y Lucindo Domicó. El conflicto armado en esta zona se profundizó.
Durante el acto estuvo el jefe paramilitar Salvatore Mancuso. Foto:Conductividad
El 2 de junio de 2001, Kimy Pernía fue detenida en Tierralta por miembros deAutodefensas Unidas de Colombia. Nunca volvió a aparecer. Años más tarde, el ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso admitió que Kimy fue asesinada por orden de Carlos Castaño, debido a la oposición a la presa.
Situación de emergencia actual y responsabilidad institucional
A más de dos décadas del asesinato de Kima Pernía, el departamento de Córdoba enfrenta una crisis que vuelve a provocar sus denuncias. Las inundaciones excedieron los sistemas de contención y mostraron limitaciones en la gestión hídrica del río Sinú.
Inundaciones en Córdoba Foto:EFE
Fue en ese contexto que EL TIEMPO conoció por primera vez la carta de renuncia Juan Acevedo Rochaquien se desempeñó como presidente de Hidroeléctrica de Urrá SA y estuvo asociado a esta empresa por más de 33 años.
La dimisión llegó 24 horas después. presidente gustavo petro Solicitar públicamente una investigación sobre la tragedia invernal en Córdoba. Altas fuentes del gobierno indicaron que la renuncia fue presentada directamente por Edwin Palma, ministro de Minas y Energía.
El domingo 8 de febrero, Petro afirmó en su cuenta X que “Cada vertido de campesinos en Urrá es continuación de un crimen ambiental” y señaló que la decisión de permitir el llenado de los embalses fue una respuesta a intereses económicos sobre la vida comunitaria.
Gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, informó que las inundaciones estaban afectando a más de 120.000 personas, con daños que se extendían por las zonas urbanas y rurales del departamento. En declaraciones a Radio Caracol, señaló que viviendas, caminos y cultivos han sufrido importantes daños y que la situación de emergencia excede las capacidades de respuesta local.
La crisis también afectó al vecino departamento de Sucre, confirmando que el impacto de las crecidas del río Sinú y sus sistemas relacionados trasciende las fronteras administrativas.
Un aviso confirmado por el agua
Kimy Pernía Domicó no se pronunció por especulaciones ni ideologías. La base de su denuncia fue el conocimiento del territorio, en datos técnicos y en la experiencia directa de su comunidad con el río. Advirtió que la represa no protegería al departamento de inundaciones severas y, por el contrario, aumentaría el riesgo al alterar el equilibrio natural del sistema hídrico.
Hoy, con Córdoba bajo el agua, miles de familias afectadas y las investigaciones en curso sobre la gestión de la presa, alerta Kimy deja de ser memoria histórica. Se convierte en un registro documentado de una decisión ignorada, cuyas consecuencias siguen afectando al territorio y a sus habitantes.
LEONARDO HERRERA DELGANS periodista EL TIEMPO leoher@ y X:@leoher70
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Inundaciones simultáneas de los ríos Sinú y San Jorge. Foto: