‘Nariño Alas de Vida’ celebró al oso andino y la flora y fauna de Nariño – Primer plano
Con una impresionante escultura, el maestro Jairo Díaz presentó la carroza que exalta la cultura, la biodiversidad y el amor por el medio ambiente, fue el resultado de un año de trabajo constante y esfuerzo colectivo.
El talento y la creatividad del escultor nariñense Jairo Díaz se dejó sentir en la ruta del carnaval con la presentación de la carroza nariñense, Alas de Vida, una obra monumental que llamó la atención del público por su poder simbólico y su profundo mensaje ambiental.
Inspirada en el oso andino, esta creación representó la vida, cultura, raza y riqueza natural del departamento de Nariño, convirtiéndose en un verdadero homenaje a la flora, fauna y valles del sur del país.
La medida no fue sólo una expresión artística, sino también un reclamo cultural, un recordatorio de la importancia de proteger el entorno natural y valorar la identidad regional. Durante aproximadamente un año, el proyecto se fue gestando a través de jornadas laborales de hasta ocho horas diarias, partiendo de un pequeño equipo que, por el alcance y exigencia del proceso, fue creciendo hasta consolidar un grupo de unas 20 personas.
El costo de realización de Nariño, Alas de Vida ascendió a casi 120 millones de pesos, recursos asumidos íntegramente por el propio escultor, lo que demuestra su compromiso con el arte, la tradición y el carnaval.
En diálogo con este medio, Jairo Díaz compartió los detalles de su proceso creativo, los desafíos y los sueños que aún le quedan por cumplir dentro de la fiesta cultural más grande de los nariñenses.
¿Cómo empezaste este proyecto?
“Desde muy pequeña siempre me rodeé de mi familia, ellos han sido artistas y fueron quienes me inculcaron el amor por el arte. Crecí viéndolos transformar ideas en obras, y eso me hizo soñar con crear algo propio. Con el tiempo formé mi identidad como escultora y sentí que el carnaval era el ambiente perfecto para plasmar y plasmar todos los sueños de mi vida de soltera”.
¿Qué te inspiró a hacer esta carroza?
“La principal inspiración fue el oso andino, un animal emblemático de nuestra región y símbolo de vida y equilibrio natural. Además, en los últimos meses del año se viralizó un oso que apareció en El Encano, lo que nos hizo reflexionar sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza. Sentí que era el momento adecuado para rendirle homenaje y al mismo tiempo crear conciencia sobre nuestra especie y nuestro territorio”.
¿Cuántas personas trabajaron en la obra?
«Al principio éramos solo ocho personas trabajando ocho horas diarias y haciendo prácticamente de todo. A medida que el proyecto fue creciendo y las exigencias aumentaron, fue necesario involucrar a más personas con diferentes conocimientos y habilidades. Finalmente, el equipo se consolidó con unas 20 personas que trabajaron constantemente y se comprometieron hasta la finalización de la carroza».
¿Cuánto tiempo tardó en realizar la mudanza?
«Este proyecto tomó alrededor de un año entero. Todo comenzó con un boceto, una idea plasmada en papel, que finalmente tomó forma. Luego vino el trabajo más detallado, el diseño estructural, la escultura y el acabado. No fue un proceso improvisado, sino un trabajo planificado y sostenido, que requirió perseverancia, paciencia y mucha disciplina de nuestra parte durante aproximadamente 12 meses».
¿Cuál es el valor económico?
“La verdad es que en algún momento se pierde la cuenta de todo lo que se invierte, porque son muchos materiales, herramientas y gastos diarios. Pero al final sumando el costo aproximado fue de unos 120 millones de pesos. Todo se hizo con recursos propios, lo que representó un gran esfuerzo económico, pero también un compromiso personal con las artes y el carnaval”.
¿Qué proyectos tiene en marcha el artesano Jairo Díaz?
«Mi principal proyecto es seguir trabajando, aprendiendo y participando en el camino del carnaval. El objetivo es mejorar cada año, corregir errores y perfeccionar el trabajo hasta llegar al primer lugar. Creo que vamos por el camino correcto y que cada experiencia nos da lecciones valiosas para crecer como artistas y como equipo».
¿Estás pensando en salir del apartamento con tu cochecito?
«Sí, es una posibilidad muy real. Hemos recibido varias propuestas para llevar la carroza a otros lugares importantes, como el Carnaval de Barranquilla, y también existe la posibilidad de presentarla en Ecuador. Todo dependerá de la propuesta que mejor encaje y nos permita mostrar nuestra cultura nariñense en otros espacios».
¿Qué dificultades enfrentó este año?
“El mayor desafío fue el tiempo, ya que siempre trabajamos contrarreloj. Además, la lluvia jugó en nuestra contra en los tramos finales, lo que nos impidió proceder a tiempo con la pintura y el montaje. A pesar de ello, logramos salir adelante gracias al esfuerzo y compromiso de todo el equipo”.
¿Cuál es el mensaje para locales y turistas?
“Más que un mensaje directo, la carroza es un homenaje. Un homenaje a la naturaleza, al medio ambiente y a todo lo que tenemos en Nariño y el sur del país. Queremos que la gente valore su territorio, su biodiversidad y entienda la importancia de cuidarla para las generaciones futuras”.
¿Estarías dispuesto a seguir participando en el Carnaval 2027?
«Por supuesto. Seguiremos participando con mucho gusto y compromiso. Además, aprovecho para invitar a las nuevas generaciones a sumarse, aportar nuevas ideas y no dejar morir esta tradición. El carnaval es una escuela de arte y de vida, y queremos seguir siendo parte de este hermoso camino cultural».
Se trata de la carroza Nariño Alas de Vida, que resultó ganadora del tercer lugar, una obra artística inspirada en el oso andino, símbolo de identidad y conservación, resaltando la cultura ancestral y la riqueza de la flora y fauna del territorio nariñense.