Más de 100.000 turistas, reservas de última hora y un destino que intenta dar respuesta – Primer plano
Santa Marta afronta una de las semanas más decisivas del año con un objetivo claro: dar respuesta a la llegada del over 100.000 turistas en un escenario caracterizado por cambios en el comportamiento de los viajes, presiones de seguridad y desafíos de infraestructura.
Desde unos días antes del inicio. Semana Santala ciudad ha lanzado un plan conjunto entre autoridades, fuerza pública, sindicatos y prestadores de servicios turísticos para mantener su posición como uno de los destinos más cotizados del país.
“Nuestro gran compromiso es que nuestros invitados vivan una Semana Santa segura, tranquila y que quieran regresar”, dijo Alcalde Carlos Pinedo Cuelloquién impulsa la estrategia institucional.
Más de 1.600 personas participan cada día en la operación, entre policías, militares, agentes de tráfico y agencias de ayuda que están presentes en playas, carreteras, Centro histórico y corredores turísticos.
Cambios en el turismo: reservas tardías y menor ocupación
Si bien Santa Marta sigue siendo uno de los destinos favoritos de los colombianos, el comportamiento de los turistas ya no es el mismo.
De acuerdo a Cotelco MagdalenaLa ocupación hotelera podría oscilar entre el 63% y el 68%, por debajo del potencial histórico cercano al 76%, debido a una tendencia cada vez más clara: las reservas de última hora.
«La gente ya no planifica con tanta antelación. Hoy deciden viajar casi de inmediato, y esto cambia toda la dinámica de la industria», explicó. Omar García Silva, presidente de Cotelco Magdalena.
Las playas de El Rodadero se encuentran entre las más visitadas. Foto:Redes sociales
Actualmente, la ocupación actual ronda sólo el 49%, lo que obliga a hoteles y operadores a ajustar precios, promociones y estrategias en tiempo real.
Además, hay un fenómeno estructural: el desarrollo de la parahotelería y la construcción turística, que constituyen aproximadamente el 89,8% de la base de alojamiento registrada en la ciudad, lo que redistribuye la demanda y presiona al sector formal.
“La Semana Santa nos salva muchas veces al año”: la voz del comercio
En las calles del Centro Histórico y en sectores turísticos, incluyendo: RodaderoLas expectativas son altas, pero también lo es la incertidumbre.
«La Semana Santa es crucial. Si nos va bien, compensaremos los meses más débiles. Aquí dependemos completamente de los turistas», afirma. María González, comerciante de artesanías del Centro.
El panorama es similar en restaurantes y bares.
«Estamos preparados, tenemos más personal y suministros, pero todo depende de cuánta gente realmente venga. Ya no es como antes, cuando hace unas semanas estaba todo lleno», dice Luis Herrera, gerente de un restaurante en la bahía.
La industria reconoce que factores como la situación económica de un país y las percepciones de seguridad influyen directamente en la decisión de viajar.
Hoteleros: entre las expectativas y la competencia desigual
Para la industria hotelera formal, la temporada es una oportunidad, pero también muestra una competencia cada vez mayor.
“Tenemos más que eso habitaciones y cerca de 75.000 camas en la ciudadpero una gran proporción de visitantes elige alojamiento informal”, advierte García Silva.
Desde el lado de los hoteles, el mensaje es claro: el compromiso es calidad y seguridad.
«Nos enfocamos en la experiencia del huésped. Que todo el que viene se vaya contento, porque eso garantiza que volverá», dice Ana Rodríguez, gerente del hotel en Bello Horizonte.
Movilidad: un factor que define la temporada
Uno de los puntos clave de la Semana Santa será la conectividad terrestre, especialmente hacia el espacio natural.
Turistas de distintas partes del país regresaron a las playas de Santa Marta. Foto:Roger Urieles
La apertura del puente militar de Mendihuaca sobre el Caribe se convierte en un elemento clave para reactivar el tránsito hacia el Parque Tayrona y ciudades como Guachaca.
“Esto nos permitirá recuperar el acceso a la zona central del turismo de naturaleza”, explican los turoperadores de la región.
En términos de aviación, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar operará con alta demanda, con 38 vuelos programados en días pico y se espera transportar a casi 85.000 pasajeros durante la temporada alta.
Seguridad y control: el desafío de mantener la confianza
El componente de seguridad es uno de los ejes principales del plan institucional.
La policía ya tiene un plan especial para garantizar la seguridad. Foto:Policía
«Este no es un esfuerzo aislado. Es una planificación estratégica para garantizar la tranquilidad en todos los atractivos turísticos», afirmó el secretario de Seguridad, Carlos Bernal.
El despliegue incluye: vigilancia policial reforzada en playas y zonas turísticas; Patrullas militares en corredores estratégicos; control marítimo con la Guardia Costera; Supervisión del ingreso de invitados extranjeros y del tránsito rodado en vías urbanas y nacionales.
Las autoridades también enfatizan la corresponsabilidad ciudadana.
“Disfrutar también significa seguir las reglas: observar la velocidad, evitar beber alcohol al conducir y seguir las recomendaciones”, dijo el secretario de Movilidad, Fidel Castro Tapia.
Más que turismo: una economía dependiente de la temporada
Para Santa Marta la Semana Santa no es sólo una temporada turística: Es un motor económico.
“Detrás de cada huésped hay empleo, ingresos y oportunidades para muchas familias”, enfatizó el alcalde Pinedo.
Desde vendedores informales hasta grandes cadenas hoteleras, toda la ciudad se mueve al ritmo del turismo.
Las expectativas son altas. Desafío también.
Santa Marta abre sus puertas con todo el aparato institucional puesto, una industria turística en fase de transformación y una economía muy dependiente de lo que sucede actualmente.
La ciudad ahora se centra no sólo en recibir a los huéspedes, sino también en convencerlos de que regresen.
Autor: Roger Urieles para EL TIEMPO Santa Marta. @rogeruv