Jaguares se encuentra en una situación complicada este 2026 – Primer plano
JAGUARES SE ENCUENTRA EN UNA SITUACIÓN COMPLICADA ESTE 2026
El Jaguares de Córdoba atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. La humillante goleada 5-0 recibida ante Boyacá Chicó en Tunja no es solo un resultado doloroso más en el calendario; es el síntoma de una crisis profunda que amenaza con descarrilar completamente el proyecto del equipo cordobés en la Liga BetPlay 2026-I. Lo que parecía ser un inicio prometedor de temporada se ha convertido en una pesadilla que pone en entredicho desde la continuidad del entrenador hasta la capacidad del plantel para competir dignamente.
LA GOLEADA QUE LO DICE TODO
Boyacá Chicó no tuvo piedad en el Estadio La Independencia, aplastando a Jaguares de Córdoba con un contundente 5-0, dejando a su rival en una situación comprometida . Pero más allá del marcador abultado, lo verdaderamente preocupante fue la forma en que se produjo el desastre. No fue un partido parejo donde el rival tuvo acierto; fue una exhibición de impotencia, desorganización e indisciplina que dejó al descubierto todas las carencias del equipo felino.
También hay formas de perder, pero la reflejada por Jaguares ni siquiera merece la atención, un equipo sin alma y que permitió que Chicó organizara la fiesta por completo, incluyendo la música . Esta descripción resume perfectamente la actuación: Jaguares no solo perdió, se rindió. No solo fue superado, fue humillado en un campo de juego donde debió competir pero simplemente no apareció.
UN ANTECEDENTE DOLOROSO QUE SE REPITE
La magnitud de la derrota tiene resonancia histórica: El contundente resultado también quedó registrado en la historia reciente del conjunto cordobés, ya que iguala su derrota más abultada en primera división, la anterior caída por el mismo marcador se había presentado el 17 de mayo de 2015 frente al Deportes Tolima . Más de una década después, Jaguares vuelve a sufrir una goleada de esta magnitud, evidenciando que los problemas estructurales del club siguen presentes.
No es un dato menor: este tipo de derrotas no suceden por casualidad. Requieren una combinación tóxica de falta de preparación táctica, fragilidad mental, indisciplina y ausencia total de carácter competitivo. Que se repita después de tantos años sugiere que las lecciones del pasado no fueron aprendidas.
LA EXPULSIÓN QUE SENTENCIÓ TODO
Si había alguna posibilidad de reacción para Jaguares, desapareció completamente en el minuto 35: La situación empeoró drásticamente para los visitantes cuando Kahiser Lenis fue expulsado con tarjeta roja en el minuto 35 por un altercado, dejando a su equipo con diez hombres en el campo .
La descripción del momento es demoledora: Ya la noche pintaba muy oscura para la ‘pandilla’ de Alexis Márquez, e iba a ser de terror cuando Kahiser Lenis alzó demasiado su codo y conectó en la cara a Óscar Caicedo, uno menos en Jaguares y no había forma de cerrar la pluma . Esta acción no solo dejó al equipo en inferioridad numérica cuando ya perdía 2-0, sino que evidenció la falta de control emocional y disciplina del plantel.
La expulsión por un golpe innecesario, por perder la compostura en un momento donde el equipo necesitaba mantener la calma y reorganizarse, es imperdonable a nivel profesional. Demuestra que cuando las cosas se ponen difíciles, este Jaguares no tiene la madurez ni el temple para responder.
ESTADÍSTICAS DE LA IMPOTENCIA
Los números del partido son brutales y revelan la magnitud del desastre: El control del balón fue abrumador para Boyacá Chicó, que registró un 57.3% de posesión, 13 tiros y 4 córners, frente a un Jaguares que apenas pudo generar 4 tiros y 1 córner . Pero aún más alarmante: Jaguares no logró ni un solo disparo al arco en los 90 minutos de juego.
Lean eso de nuevo: cero disparos al arco. Un equipo profesional de primera división jugó 90 minutos completos sin generar una sola oportunidad clara de gol. No se trata solo de inefectividad ofensiva; es ausencia total de propuesta, de ideas, de capacidad para generar peligro. Es rendirse tácticamente antes de que termine el partido.
EL FUTURO DE ALEXIS MÁRQUEZ EN LA CUERDA FLOJA
La goleada pone en serio entredicho la continuidad del técnico Alexis Márquez: Una manito que puede sonar a despedida para el ciclo Márquez . Cuando un equipo sufre una humillación de esta magnitud, alguien debe asumir la responsabilidad, y tradicionalmente ese alguien es el entrenador.
La ‘pandilla’ de Alexis Márquez  mostró desorganización táctica total, incapacidad para reaccionar ante la adversidad, falta de disciplina que llevó a la expulsión temprana, y ausencia de cualquier plan B cuando el marcador ya era adverso. Un técnico puede sobrevivir a derrotas, pero difícilmente a humillaciones donde su equipo no compite.
La pregunta que debe hacerse la dirigencia de Jaguares es clara: ¿Es Alexis Márquez el hombre indicado para sacar al equipo de esta crisis? ¿Tiene las herramientas, el liderazgo y la capacidad táctica para revertir la situación? Los 90 minutos de Tunja sugieren que la respuesta podría ser no.
LA POSICIÓN EN LA TABLA: MÁS COMPLICADA DE LO QUE PARECE
Después de la goleada, Jaguares quedó en una situación delicada: 14- Jaguares | 5 PJ – 7 puntos / -4 . Con cinco partidos jugados, siete puntos y diferencia de gol negativa de -4, el equipo está lejos del grupo de los ocho clasificados (que requieren al menos 9-10 puntos a esta altura) y peligrosamente cerca de la zona media-baja de la tabla.
Aunque no están en descenso directo, la tendencia es preocupante. De siete puntos posibles en las últimas tres jornadas, solo sumaron estos siete puntos totales, lo que significa que en algún momento tuvieron dos victorias pero ahora atraviesan una racha negativa que culminó con esta goleada. La curva va hacia abajo, no hacia arriba.
EL PROBLEMA NO ES SOLO UN MAL PARTIDO
Lo verdaderamente preocupante es que la goleada ante Boyacá Chicó no es un incidente aislado. Es el punto más bajo de una tendencia negativa. Para Jaguares, en cambio, la goleada representa un duro golpe anímico y estadístico, el equipo cordobés revive un antecedente negativo que no se repetía desde hace más de una década y queda comprometido en la pelea por mantener la categoría .
Los síntomas de la crisis son múltiples:
∙ Fragilidad defensiva: Recibir cinco goles de un equipo que venía de cinco jornadas sin ganar.
∙ Impotencia ofensiva: Cero disparos al arco en todo el partido.
∙ Indisciplina: Expulsión temprana que dejó al equipo en inferioridad.
∙ Falta de carácter: Rendirse después de ir 2-0 abajo y quedarse con uno menos.
∙ Ausencia de liderazgo: Ningún jugador tomó la responsabilidad de levantar al equipo.
COMPARACIÓN CON EL RIVAL: EL CONTRASTE ES BRUTAL
Mientras Boyacá Chicó celebraba su primera victoria del torneo y rompía una sequía goleadora de 12 años, Jaguares sufría su peor derrota en más de una década. Esta victoria representa un respiro importante para Boyacá Chicó, que se encontraba en el puesto 17 de la tabla, mientras que Jaguares, en el puesto 13, deberá analizar profundamente lo ocurrido en La Independencia .
El contraste es brutal: un equipo que estaba peor en la tabla (Chicó en el 17) aplastó a uno que estaba mejor posicionado (Jaguares en el 13). Esto demuestra que la clasificación actual de Jaguares es engañosa, que los puntos que tienen fueron conseguidos contra rivales débiles o en momentos de suerte, pero que cuando enfrentan presión o adversidad, este equipo se desmorona.
LOS INTENTOS DESESPERADOS DE REORGANIZACIÓN
Jaguares realizó tres sustituciones en el entretiempo en un intento desesperado por reorganizarse, pero el dominio del Chicó era innegable . Alexis Márquez intentó cambiar el rumbo del partido con movimientos tácticos, pero fue inútil. Cuando un equipo está roto mentalmente, cuando ha perdido la fe y la capacidad de competir, no hay cambio táctico que funcione.
Las sustituciones al descanso fueron un reconocimiento implícito de que el planteamiento inicial había fracasado completamente. Pero los cambios no mejoraron nada; de hecho, Jaguares seguía sin generar peligro y continuó recibiendo goles en la segunda mitad (dos más para terminar 5-0).
EL FACTOR ANÍMICO: CUANDO LA CONFIANZA SE DESTRUYE
Jaguares intentó reaccionar, pero la frustración se apoderó de sus filas . Este es quizás el problema más grave y difícil de resolver. Una goleada así destruye la confianza de cualquier plantel. Los jugadores empiezan a dudar de sí mismos, de sus compañeros, del técnico, del sistema. El vestuario se fractura. Los señalamientos comienzan.
Recuperarse anímicamente de un 5-0 es extremadamente difícil. Requiere liderazgo fuerte, psicología deportiva efectiva, y jugadores con carácter que puedan dar vuelta la página rápidamente. ¿Tiene Jaguares esos elementos? La actuación en Tunja sugiere que no.
LOS DESAFÍOS INMEDIATOS
Jaguares enfrenta varios desafíos urgentes para salir de esta crisis:
- Decisión sobre el técnico:
La dirigencia debe decidir rápidamente si mantiene a Alexis Márquez o busca un cambio. Prolongar la incertidumbre solo empeorará las cosas. Si deciden cambiarlo, necesitan un reemplazo que inspire confianza y tenga experiencia sacando equipos de crisis. - Reconstrucción anímica:
El plantel necesita trabajar con psicólogos deportivos para procesar la humillación y reconstruir la confianza. De lo contrario, el siguiente partido podría ser otro desastre. - Ajustes tácticos urgentes:
La defensa que recibe cinco goles y el ataque que no genera ni un disparo al arco necesitan correcciones inmediatas. Esto requiere análisis profundo de lo que salió mal y cambios concretos en el sistema de juego. - Reforzar la disciplina:
La expulsión de Lenis no puede repetirse. El equipo necesita entender que la indisciplina los condena. Esto requiere mano dura del cuerpo técnico. - El próximo partido es definitorio:
Después de una goleada, el siguiente juego es crucial. Una victoria restauraría algo de confianza; otra derrota confirmaría que están en caída libre.
EL RIESGO DEL EFECTO DOMINÓ
En el fútbol, las crisis tienen tendencia a profundizarse. Una goleada lleva a pérdida de confianza, que lleva a malos entrenamientos, que lleva a otro mal resultado, que lleva a crisis en el vestuario, que lleva a cambios desesperados de técnico, que lleva a más incertidumbre, que lleva a más derrotas. Es el efecto dominó que ha hundido a muchos equipos.
Jaguares está en riesgo de caer en esa espiral. Ya mostraron fragilidad mental con la expulsión tonta de Lenis. Ya mostraron incapacidad ofensiva con cero disparos al arco. Ya mostraron vulnerabilidad defensiva con cinco goles recibidos. Si no cortan esta tendencia inmediatamente, el descenso podría convertirse en una posibilidad real a medida que avance el torneo.
PRECEDENTES PREOCUPANTES EN EL FPC
El fútbol colombiano tiene historia de equipos que comenzaron torneos con puntos decentes pero colapsaron en la segunda mitad. Equipos que parecían estar “bien” en mitad de tabla pero que una racha de malos resultados los hundió hasta posiciones de descenso o eliminación temprana.
Jaguares tiene siete puntos en cinco partidos, lo cual no es terrible estadísticamente. Pero si los próximos cinco partidos producen solo dos o tres puntos más (algo muy posible dado el estado del equipo), estarían con 9-10 puntos en diez jornadas, firmemente instalados en la mitad inferior de la tabla y sin posibilidades de clasificar a cuadrangulares.
LA RESPONSABILIDAD DE LA DIRIGENCIA
Más allá del técnico y los jugadores, la dirigencia de Jaguares debe hacerse preguntas difíciles:
∙ ¿Se armó un plantel competitivo o se improvisó?
∙ ¿Se hicieron los refuerzos necesarios o se ahorraron recursos?
∙ ¿Hay estructura de trabajo profesional o se maneja empíricamente?
∙ ¿Se apoya realmente al cuerpo técnico o solo se exigen resultados sin dar herramientas?
Una goleada 5-0 no sucede solo por culpa del técnico o los jugadores. Es síntoma de problemas estructurales más profundos que requieren soluciones institucionales.
CONCLUSIÓN: LA CRISIS ES REAL Y URGENTE
Jaguares se encuentra en una situación complicada este 2026, y eso es quedarse corto. Están en crisis. Para Jaguares, la goleada representa un duro golpe anímico y estadístico, el equipo cordobés revive un antecedente negativo que no se repetía desde hace más de una década y queda comprometido en la pelea .
No se trata solo de un mal resultado o una mala tarde. Es la confirmación de que este equipo tiene problemas serios en todos los niveles: táctica deficiente, fragilidad mental, indisciplina, falta de liderazgo, impotencia ofensiva, vulnerabilidad defensiva. Un equipo sin alma y que permitió que Chicó organizara la fiesta por completo .
La situación requiere acción inmediata y decisiva. Si la dirigencia no actúa rápido, si el técnico no encuentra soluciones urgentes, si los jugadores no reaccionan con carácter, Jaguares podría pasar de ser un equipo “en situación complicada” a ser un equipo en caída libre hacia el descenso. El margen de error se ha agotado. La próxima jornada dirá si tienen capacidad de reacción o si la crisis se profundizará aún más. Por ahora, el panorama en Córdoba es oscuro, muy oscuro.