El drama de la familia antioqueña que fue víctima de un atentado en Cartagena el 7 de diciembre a plena luz del día – Primer plano


Lo que se suponía sería un viaje placentero a Heroica se convirtió en una pesadilla de violencia y frustración burocrática para la familia Rendón Suárez de Medellín.
El pasado domingo 7 de diciembre de 2025, aproximadamente a la 1:30 de la tarde, en una gasolinera del sector Pie del Cerro, zona de alto tránsito de Cartagena, el lugar de un brutal robo a mano armada que puso bajo la línea de fuego a un padre herido y a sus tres hijos, incluido un menor de 15 años.
Ximena Suárez Narváez, esposa de la víctima, describió los hechos a EL TIEMPO y destaca la grave crisis de incertidumbre que vive la ciudad y la pasividad de las autoridades judiciales y distritales ante los graves delitos.
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Ataque cerca del Castillo de San Felipe
“Estábamos en la gasolinera EDS Pie del Cerro cuando fuimos abordados por dos delincuentes que actuaron de manera coordinada: uno llegó en una moto negra, el otro a pie. Nos intimidaron con un arma de fuego para despojarlos de sus pertenencias”, relata el turista nacional.
Entre las víctimas del robo familiar, además del padre y la madre, se encuentran dos hijas, de 26 y 20 años, y una menor de 15 años. También los acompañaron ese día el novio de una de las jóvenes y su madre, ambos extranjeros.
«Durante el ataque, uno de los delincuentes disparó directamente contra mí, impactándome debajo de la axila, provocándome una herida de bala que casi me cuesta la vida. Sin embargo, la bala no fue retirada porque los médicos no pudieron encontrarla», dice el marido en la denuncia penal recogida por el diario.
Lea la denuncia penal presentada por la familia
Sin embargo, durante la fuga, el ataque se intensificó: los delincuentes dispararon indiscriminadamente contra el hijo de 15 años de la pareja, «poniendo directamente en peligro su vida». Afortunadamente las balas no lo alcanzaron.
Los asaltantes escaparon en completa tranquilidad, a plena luz del día, por la carretera que conduce al Castillo de San Felipe.una parte muy transitada y turística de la ciudad. Todo por culpa de la cadena de oro que luce el padre de familia.
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Justicia detenida por la burocracia
A pesar de la gravedad del incidente -que incluyó disparos, una persona herida y un menor en peligro- la familia de la víctima permanece en el limbo institucional.
El requisito básico de una familia es conservar y obtener grabaciones en video de los monitoreos de la gasolinera y comercios cercanos, material clave que permite identificar a los responsables.
La víctima buscó persistentemente ayuda institucional. “Buscamos al Secretario de Gobernación y Convivencia Ciudadana, Dr. Bruno Hernández, altos mandos policiales y diversas autoridades distritales, pero no obtuvimos respuesta”, dice Ximena Suárez Narváez.
Según ella, el único funcionario que dio una respuesta inicial fue el director de la SIJIN en Cartagena, quien les dijo que debían esperar un número para presentar la denuncia.
«El problema es que la Fiscalía aún no ha aportado los expedientes mencionados, lo que paraliza el caso», afirma.
Ximena Suárez Narváez denuncia: “Mientras tanto, existe el riesgo de perder los videos de vigilancia porque nadie toma medidas urgentes, nadie exige su preservación y nadie se hace responsable”.
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La pregunta de la familia a las autoridades es un grito de indignación: «¿Hay que esperar la reacción de las autoridades hasta que maten al niño?»
Esta familia de Medellín exige presencia policial efectiva y respuesta inmediata de las autoridades.
“Abandono de víctimas que, incluso en situaciones tan graves, quedan atrapadas en la burocracia, sin recibir respuestas claras”, llora la mujer.
La familia exige justicia, acción inmediata y la identificación de los responsables antes de que los mismos delincuentes ataquen nuevamente y esta vez cobran vida.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de Jineth Bedoya Foto:
cartagena