El Gran Desfile del Carnaval de Blancos y Negros en el municipio de El Tambo, Nariño, confirmó una vez más por qué esta celebración es uno de los escenarios culturales más significativos del suroccidente colombiano.
El pasado 6 de enero las principales calles del municipio se transformaron en un corredor de color, creatividad y emoción, donde la pasión de los artesanos se convirtió en la gran protagonista de una jornada que reunió a familias enteras, visitantes y amantes del carnaval.
Majestuosas carrozas, trajes llenos de simbolismo y propuestas colectivas llenas de ritmo hicieron de este evento una experiencia memorable que reafirmó el valor del trabajo cultural comunitario.
Expresión máxima
Este día representó la máxima expresión del talento y dedicación de los artesanos tambeños, quienes durante meses entregaron su tiempo, esfuerzo y conocimientos para darle vida a obras que hoy son orgullo del municipio.
Cada detalle, cada figura y cada movimiento de las carrozas evidenciaron un proceso riguroso y apasionado que va mucho más allá de la competencia, consolidándose como un ejercicio de identidad y memoria colectiva que se renueva año tras año en el marco del Carnaval de Blancos y Negros.
Los trajes individuales deslumbraron por su originalidad y riqueza estética, mientras que los colectivos coreográficos y grupos de amigos aportaron dinamismo y alegría al desfile.
Rol destacado
Las carrozas no motorizadas también tuvieron un papel destacado, aportando diversidad y autenticidad a la celebración, y permitiendo vivir con mayor intensidad la esencia de la fiesta del carnaval, cerca del público y profundamente conectada con las raíces culturales del municipio.
Desde 1980, la familia Jiménez es la protagonista indiscutible del Carnaval de Blancos y Negros en El Tambo. Su historia en esta fiesta cultural comenzó con el maestro Primogénito Jiménez, quien durante 32 años consecutivos obtuvo los primeros lugares en la modalidad de carrozas, consolidando un legado artístico que marcó un antes y un después en el carnaval local.
En varias ocasiones sus obras fueron declaradas fuera de concurso, como reconocimiento a la destacada calidad artística y técnica que caracterizaba sus creaciones.
Nuevas generaciones
Este legado ha continuado con fuerza en las nuevas generaciones. Su hijo, Carlos Andrés Jiménez, inició su participación desde temprana edad y hoy cumple 31 años ininterrumpidos en el carnaval, consolidándose como uno de los referentes del arte carnavalesco en el municipio.
Actualmente comparte este camino con su hijo Kevin Andrés, quien ha aportado una mirada renovada al proceso creativo, incorporando nuevas tecnologías y enfoques innovadores en la confección de las carrozas, fortaleciendo así un trabajo intergeneracional que ha permitido a la familia seguir alcanzando los primeros lugares en El Tambo.
En la edición 2026 del carnaval, la familia Jiménez obtuvo el primer lugar con la carroza titulada El Jornal, obra que rinde un sentido homenaje al campesino y su arduo trabajo en el campo.
Esta creación fue posible gracias al trabajo colectivo del taller Los Primogénitos, integrado por Diego, Everto, Eugenia, Liliana, Lizbeth, Julieth, David y otros miembros de la familia, junto a los colaboradores Stefani Erazo, Hugo Flores, Luis Carlos Jiménez, Albeiro Gómez, Carlos Eduardo Jiménez, Luis Burbano y Jhon Jairo Vidal, quienes aportaron su talento y compromiso para hacer de esta destacada propuesta artística una realidad que conectó con el sentimiento del público.
Robó miradas
Quien también se robó todas las miradas fue Natalia Fajardo Burbano, Reina del Carnaval Blanco y Negro 2026 del municipio de El Tambo, quien compartió su experiencia luego de vivir de cerca una de las festividades culturales más importantes de la región.
El soberano calificó esta experiencia de profundamente enriquecedora y maravillosa, destacando el contacto directo con la comunidad y el significado cultural que encierra cada actividad carnavalesca.
Natalia Fajardo destacó la gran acogida recibida por parte de la comunidad tambeña, subrayando el cariño, respeto y apoyo constante durante todo el desarrollo del carnaval. Aseguró que fue una experiencia vivida con alegría, aprendizaje y un profundo amor por la cultura, que disfrutó al máximo y que deja una huella imborrable en su vida personal y cultural.
Convivencia sana
Asimismo, destacó que los carnavales se desarrollaron en un ambiente de sana convivencia, con un cierre especial lleno de cultura, tradición y participación ciudadana, sin disturbios. Este comportamiento ejemplar refleja el compromiso del municipio por fortalecer sus manifestaciones culturales y el respeto a una fiesta que une a toda la comunidad.
La Reina envió un mensaje a las nuevas generaciones, invitándolas a seguir conectando con el carnaval con dedicación y responsabilidad, motivando la participación activa en la confección de carrozas, en agrupaciones colectivas y coreográficas, y en todos los procesos que hacen posible el Carnaval de Blancos y Negros, como forma de preservar y proyectar la identidad cultural del municipio.
Gratitud
Asimismo, expresó un sincero agradecimiento al alcalde Héctor Fajardo, a la gestora social Mireya García, al director de Cultura Alexander Botina y a toda la Administración Municipal, por el apoyo constante y el trabajo articulado que permitió el desarrollo exitoso del Carnaval de Blancos y Negros 2026.
Finalmente, recordó que El Tambo ya se prepara para las fiestas patronales del Señor de El Tambo, las cuales darán inicio con la tradicional quincena a partir del 18 de enero. Los días centrales de celebración serán el 31 de enero y el 1 de febrero, fechas especialmente significativas en las que se conmemorarán los 300 años de Jesús Nazareno, festividad de profundo valor religioso, histórico y cultural para el pueblo de Pandereta, extendiendo la invitación a locales y visitantes a participar con fe, respeto. y un sentido de identidad.
Cabe señalar que los espectadores también jugaron un papel fundamental en el Gran Desfile, ya que desde la primera fila alentaron y aplaudieron a los artesanos, reconociendo su esfuerzo y dejando claro que el Carnaval de Blancos y Negros en El Tambo sigue siendo una fiesta viva, participativa y arraigada en el corazón de su gente.
