Doce bloqueos en 21 días detuvieron las operaciones de la empresa internacional en La Guajira – Primer plano


Sólo durante los primeros 21 días de enero de 2026. La multinacional Cerrejón reportó 12 bloqueos que trastocaron sistemáticamente la línea ferroviaria y acceso estratégico a Puerto Bolívar.
La infraestructura ferroviaria, que es la base de las exportaciones de carbón, sólo pudo funcionar de forma interrumpida este mes durante ocho días.
Una situación que la empresa describió como «la práctica de los canales ignorando de facto los canales institucionales», ha alcanzado su nivel máximo de tensión desde el 16 de enero del año pasado.
Ahora mismo El bloqueo se mantiene en el kilómetro 143, cerca de Puerto Bolívar, liderado por comunidades vecinas cuyas demandas han perturbado al sector industrial.
LEER TAMBIÉN
Conflicto de «cabra»
El motivo del último bloqueo es Demanda de comunidades indígenas para que se permita la introducción de caprinos (cabras) a instalaciones operativas en Puerto Bolívar. Para la empresa, esta solicitud es contraria a la seguridad operativa, dado que se trata de un espacio crítico con maquinaria pesada y protocolos muy peligrosos.
Sin embargo, este hecho no es aislado. Cerrejón advierte que estos bloqueos se dan en el contexto de un deterioro del orden público que ya ha escalado hasta la violencia física. El 13 de enero, la línea ferroviaria se convirtió en blanco de un ataque, añadiendo al problema social una dimensión de seguridad nacional.
LEER TAMBIÉN
Golpe en cadena
La empresa registró 333 bloqueos y 135 días de paralización operativa de la línea ferroviaria. Foto:Cerrejón
La paralización de la línea ferroviaria afecta no sólo a los objetivos exportadores de la empresa; Este impacto afecta a toda la economía regional:
Empleabilidad: Miles de trabajadores y contratistas ven en riesgo su seguridad laboral debido a los paros laborales.
Abastecimiento: El bloqueo impide el flujo de suministros necesarios para mantener la mina y el puerto.
Regalías: La suspensión de envíos de carbón está provocando retrasos en el pago de regalías, que son el principal motor de la inversión pública en el departamento de La Guajira.
LEER TAMBIÉN
Diálogo y métodos actuales.
Cerrejón Foto:Cerrejón
En un comunicado oficial, Cerrejón rechazó categóricamente el uso de bloqueos como mecanismo de presión.
«Confirmamos nuestra constante disposición a dialogar y construir soluciones a través de canales institucionales. Sin embargo, insistimos en que en realidad no hay otros caminos», afirmó la empresa.
Para analistas del sector minero y energético, la repetición de estas protestas indica una ruptura en las relaciones de la industria con algunos sectores de comunidades étnicas, profundizada por la falta de una presencia efectiva del Estado que pueda mediar en los conflictos territoriales.
La estabilidad operativa en el norte de Colombia hoy está en juego, con bloqueos indígenas que continúan en el kilómetro 143.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
cartagena